Diseño web para autónomos y pymes: qué hace que una web venda
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Diseñamos y desarrollamos webs para autónomos y pymes de toda España, en remoto: una web que carga rápido, se ve en el móvil, tiene una página por servicio y puedes actualizar tú, lista en 3–4 semanas si los contenidos están. El precio es a consultar según el proyecto, sin permanencia ni ataduras técnicas, y antes de presupuestarla miramos si la que tienes se puede arreglar.
Qué incluye, plazo y precio
| Servicio | Qué incluye | Plazo | Precio |
|---|---|---|---|
| Diseño web y embudo de conversión | Web que carga rápido, se ve en el móvil, responde en la primera pantalla qué haces y para quién, con una página por servicio y que puedes actualizar tú. Sin ataduras técnicas. | 3–4 semanas si los contenidos están listos | A consultar → |
| Identidad de marca | Kit de marca completo, manual de identidad corporativa, materiales y papelería, pack para redes sociales. | 2–3 semanas | A consultar → |
| SEO orgánico y SEO local | Ficha de Google Business Profile, una página por servicio y zona, respuestas por escrito a lo que te preguntan por teléfono y medición en Search Console y Google Analytics. | La ficha se mueve en semanas; la web, en 3–6 meses | A consultar → |
Casi todas las webs de negocios pequeños fallan en lo mismo: son bonitas y no venden. Están escritas para gustarle al dueño, no para responderle al cliente. Una web que vende no es la más elegante: es la que carga en dos segundos, se ve bien en el móvil y contesta lo que tu cliente quiere saber antes de decidirse.
¿Qué falla en la mayoría de webs?
Que hablan de ti. «Somos una empresa joven y dinámica comprometida con la excelencia» no lo busca nadie ni le importa a nadie. Tu cliente llega con un problema y una pregunta concreta: si no la respondes en los primeros diez segundos, se va al siguiente resultado. Y no te enteras nunca, porque nadie te llama para decirte que tu web no le sirvió.
¿Qué hace que una web venda?
Cuatro cosas y ninguna es el diseño. Que cargue rápido, porque cada segundo de más se lleva visitantes. Que se vea en el móvil, donde está la mayoría de tu tráfico. Que diga en la primera pantalla qué haces y para quién, sin adornos. Y que responda las cinco preguntas que te hacen siempre por teléfono. Esas cinco respuestas, puestas por escrito, valen más que un rediseño entero.
¿Necesitas una web nueva?
Muchas veces, no. Y decirlo nos cuesta dinero. Una web antigua que funciona y está posicionada suele rendir más que una nueva y bonita mal planteada, porque rehacer una web sin cuidado te puede tirar el posicionamiento que tenías. Antes de proponerte el gasto grande miramos si lo que tienes se puede arreglar, que es más barato y más rápido.
¿Y si vendes online?
Entonces cambia todo: una tienda no es una web con carrito. Necesita fichas que respondan objeciones, un proceso de compra sin fricción, y sobre todo información que quite el miedo a comprarte: envíos, devoluciones, quién eres. La mayoría de tiendas pequeñas pierde ventas en el último paso, no en el primero, y eso no se arregla con más diseño.
¿Cuánto tarda?
Depende de lo que haya que hacer, pero el cuello de botella casi nunca somos nosotros: son los contenidos. Las fotos, los textos, la información real de tu negocio. Si eso está, una web sale rápido. Si no está, el proyecto se eterniza esperando material. Lo decimos al principio porque es lo que más se subestima.
¿Qué te llevas?
Una web que puedas actualizar tú sin depender de nadie, que cargue rápido y que esté montada para posicionar desde el primer día, no para arreglarlo después. Y una cosa que no siempre se dice: sin permanencia y sin ataduras técnicas. Si un día quieres irte, te llevas tu web.