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Qué es el ROAS y por qué puede engañarte aunque salga bien

10 Ago 2026 · 7 min

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En resumen: el ROAS mide cuánto facturas por cada euro de publicidad. Se calcula dividiendo ingresos entre inversión. El problema es que mide facturación, no beneficio: con un margen del 20%, necesitas un ROAS de 5 solo para empatar. Es la métrica que más decisiones malas ha provocado en negocios pequeños.

¿Cómo se calcula?

ROAS = ingresos generados ÷ inversión publicitaria

Gastas 500€ en Google Ads y las ventas atribuidas a esos anuncios suman 2.000€. ROAS = 2.000 ÷ 500 = 4. También se expresa como 4:1 o 400%.

Hasta aquí, fácil. El lío empieza en la palabra «ingresos».

¿Por qué un ROAS de 4 puede ser una ruina?

Porque el ROAS mide lo que entra por caja, no lo que te queda. Y esas dos cosas se parecen poco.

Una tienda vende un producto a 100€ que le cuesta 80€. Margen: 20€, un 20%.

  • Invierte 500€ en anuncios.
  • Vende 20 unidades. Facturación: 2.000€. ROAS de 4. La agencia lo celebra.
  • Margen real: 20 × 20€ = 400€.
  • Menos los 500€ de publicidad: −100€.

ROAS de 4 y ha perdido cien euros. Y este caso no es raro: es lo normal en ecommerce con márgenes bajos.

¿Cuál es tu ROAS mínimo?

Depende solo de tu margen. La fórmula que deberías tener apuntada:

ROAS de equilibrio = 1 ÷ margen

Tu margenROAS para empatarROAS para ganar de verdad
20%58+
30%3,35+
50%23+
70%1,42,5+
90% (servicios)1,12+

Ahí está la trampa del «un ROAS de 4 es bueno» que circula por internet. Para un servicio con 80% de margen, un ROAS de 4 es excelente. Para una tienda con 20%, es pérdida. El número solo no dice nada.

El segundo problema: la atribución

El ROAS asume que la venta la trajo el anuncio. Casi nunca es tan limpio.

Alguien ve tu anuncio en Instagram, no hace nada. Tres días después te busca en Google, entra y compra. ¿De quién es la venta? Meta dirá que suya. Google dirá que suya. Sumando los dos informes, has vendido el doble de lo que has vendido.

Esto no es un fallo, es cómo funcionan las plataformas: cada una se atribuye lo que puede. Y desde los cambios de privacidad de iOS, el seguimiento es aún más difuso.

La defensa práctica: compara con tu facturación real. Si tus informes dicen que la publicidad generó 8.000€ y tú has facturado 5.000€, los informes mienten. Ese contraste, una vez al mes, te ahorra decisiones caras.

El tercer problema: solo mira la primera venta

El ROAS cuenta lo que compró hoy. No cuenta que ese cliente vuelva ocho veces en dos años.

Por eso el ROAS es una métrica mediocre para servicios y buena para ventas de una sola vez. Si tienes recurrencia, el número que importa es el LTV frente al CAC, no el ROAS de la campaña.

Ejemplo: una peluquería que paga 30€ por cliente nuevo con ticket de 25€ tiene un ROAS pésimo (0,8). Pero si ese cliente vuelve cada seis semanas durante dos años, es el mejor dinero que ha gastado en su vida.

¿Cómo lo mira alguien que sabe?

Tres números juntos, nunca uno solo:

  • ROAS para saber si la campaña respira.
  • Margen para saber si respirar sirve de algo.
  • LTV para saber si puedes permitirte perder dinero al principio.

Y una pregunta de control que vale por todo lo anterior: ¿este mes he ganado más dinero que el anterior? Si la respuesta es no y tu ROAS es de 6, algo no cuadra en la medición.

¿Y cuando la agencia te enseña el informe?

Tres preguntas que conviene hacer:

  • «¿Este ROAS es sobre facturación o sobre margen?» Si no lo saben, mala señal.
  • «¿Qué ventana de atribución estáis usando?» Con 30 días se atribuyen cosas que no son suyas.
  • «¿Cuánto he facturado yo este mes según mi contabilidad?» La comparación honesta.

Una agencia buena agradece estas preguntas. Una que se pone nerviosa te está enseñando el número que mejor le queda.

El caso completo: dos negocios, mismo ROAS, resultados opuestos

Negocio A — tienda de zapatillas. Vende a 90€, le cuestan 65€. Margen: 28%.

  • Invierte 1.000€. Vende 44 pares. Factura 3.960€. ROAS: 3,96.
  • Margen bruto: 44 × 25€ = 1.100€.
  • Menos publicidad: +100€. Y aún no ha pagado envíos ni devoluciones.
  • Con un 15% de devoluciones (normal en calzado): pierde dinero.

Negocio B — consultoría. Servicio a 900€, coste directo casi nulo. Margen: 85%.

  • Invierte 1.000€. Consigue 4,4 clientes. Factura 3.960€. ROAS: 3,96.
  • Margen: 3.366€. Menos publicidad: +2.366€.
  • Y esos clientes pueden repetir.

Mismo ROAS exacto. Uno pierde dinero, el otro gana 2.366€. Por eso cuando alguien te pregunte «¿qué ROAS tienes?» sin preguntar tu margen, sabes que no está midiendo tu negocio.

Las tres métricas que sí deberías mirar cada mes

  • Facturación real — la de tu banco, no la del panel de anuncios.
  • Beneficio — facturación menos todo, incluida la publicidad y tu tiempo.
  • Clientes nuevos — contados a mano si hace falta.

Con esos tres, si el beneficio sube y los clientes nuevos suben, la publicidad funciona. Si no, no funciona, por muy bonito que sea el ROAS del informe. El panel de anuncios no sabe cuánto ganas: solo sabe cuánto le pagas.

¿Y si tu negocio no vende online?

Aquí el ROAS se vuelve casi inútil y conviene decirlo claro, porque muchas agencias siguen enseñándolo en informes de negocios locales donde no mide nada.

El problema: si alguien ve tu anuncio, te llama y va a tu local, ninguna plataforma sabe que ha comprado. Tu ROAS sale ridículo porque no hay venta que atribuir, y sin embargo la publicidad puede estar funcionando perfectamente.

Lo que sí puedes medir en un negocio de servicios o de local:

  • Llamadas. Las plataformas cuentan los clics en «llamar». Es imperfecto pero es real.
  • Citas o reservas. Si usas un sistema de reservas, ese es tu número.
  • «¿Cómo nos has conocido?» La pregunta más barata y más infravalorada del marketing. Anótala durante tres meses y sabrás más que con cualquier panel.
  • Coste por llamada. Inversión dividida entre llamadas. Ese sí es tu CAC aproximado.

Y una comprobación que vale por todo: cuando paras los anuncios, ¿baja el teléfono? Es tosco, es poco elegante, y es la prueba más honesta que vas a tener.

Preguntas frecuentes

¿Qué ROAS es bueno?
El que supere tu punto de equilibrio con holgura. Sin saber tu margen, la pregunta no tiene respuesta.

¿ROAS o CAC?
ROAS para campañas de venta directa. CAC y LTV para el negocio. Si tienes que elegir uno, quédate con CAC.

¿Por qué mi ROAS baja al subir el presupuesto?
Normal. Primero llegas a los más interesados; al ampliar, alcanzas gente más fría. Casi siempre hay un punto donde deja de compensar.

¿Sirve el ROAS en un negocio local de servicios?
Poco. Sin ecommerce, la atribución es tan mala que el número no significa casi nada. Mide llamadas y citas.

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